Opinión Escuchar artículo

Pullaro y la EPE: fuerte con los débiles, débil con los fuertes

Por Marcos Corach

Pullaro y la EPE: fuerte con los débiles, débil con los fuertes

Por Marcos Corach

El presidente Javier Milei y el gobernador Maximiliano Pullaro coinciden en una retórica surgida de los laboratorios de opinión pública para justificar sus agresivas políticas de ajuste: el presunto combate contra “los privilegios de la casta”. Detrás de ese discurso supuestamente novedoso, lo que hay es la vieja receta económica que chocó al país una y otra vez.

Al respecto, el caso de la Empresa Provincial de Energía es revelador.  Un truco discursivo para desviar las responsabilidades por los brutales tarifazos. 

Esa pirueta en el relato queda en evidencia de manera aún mayor cuando se observan los verdaderos privilegios que gozan de muy buena salud en la EPE. A saber:​

  • Regalo a desarrolladores y favoritismo inmobiliario.

El gobierno eliminó el cargo por expansión de la EPE para los grandes desarrolladores inmobiliarios (constructores de edificios y barrios privados). El costo de este obsequio se estima en 8.000 millones de pesos anuales. Mientras tanto, los parques y áreas Industriales y el sector rural deben seguir pagándolo.  Es, en la práctica, un subsidio de la especulación inmobiliaria.

  • ​Doble estándar en el cobro de deudas

​El gobierno de Unidos aplicó una política de mano dura con los usuarios de la Tarifa Social y mano blanda con grandes empresas deudoras. Así, se dieron de baja a 40.000 usuarios de la Tarifa Social y quedaron sólo 146.000 beneficiarios. La quita de subsidios llevó la morosidad de la Tarifa Social a más del 10% de la deuda total de la EPE. En paralelo, la deuda total de un puñado de grandes empresas supera los 28.000 millones de pesos. Aparecen primeras en el ranking la ​Cooperativa Villa Gobernador Gálvez con $5.000 millones, ​Algodonera Avellaneda (Grupo Vicentin) con $5.000 millones, ​Sancor con $1.600 millones, la propia Vicentin con $600 millones y ​Celulosa Argentina con $1.400 millones.

  • Deuda del gobierno

​El propio Estado provincial adeuda a la EPE 5.800 millones de pesos por el consumo de sus organismos oficiales. Esa morosidad frena el progreso y la inversión en infraestructura crítica (como una estación transformadora, por ejemplo). En la práctica, la administración de Unidos usa a la empresa pública de energía como caja chica.

En síntesis: la política de Maximiliano Pullaro con relación a la EPE, en línea con la gestión libertaria, consiste en aplicar con máxima dureza los tarifazos que impactan en la mayoría de la población, en particular a los sectores más vulnerables, mientras en la práctica se subsidia a la especulación inmobiliaria, a las grandes empresas y al propio gobierno.
No hay ningún combate a los “privilegios de la casa”, más bien todo lo contrario. Ya los conocemos: fuertes con los débiles, débiles con los fuertes.

Volver arriba